HURACÁN 3 – VELEZ 2: PECADO DE JUVENTUD
Antes que nada, hay que decirlo: la derrota sirvió. ¿Por qué sirvió? Porque fue dura, de esas que molestan, ante un rival infinitamente inferior y con condimentos, como el riguroso arbitraje, que brindaron impotencia. Pero sirve, porque los jugadores del equipo que disputa el torneo deben saber lo siguiente: tienen calidad, son buenos jugadores y pueden hacer cosas importantes, pero tienen que PENSAR. Las jugadas de los dos penales (para quien les habla, ambos lo fueron) y sobre todo la expulsión de Velázquez (que poca paciencia me hace tenerle este chico) hablan de inmadurez, de juventud, pero no necesariamente de mal equipo.
Vélez mereció ganar ampliamente, hasta me animo a decir por 2 o 3 goles. ¿Qué pasó? Los defensores anduvieron revoleando sus cuerpos y sus patas por el aire, Huracán tuvo muchísima suerte y el Fortín no gozó de esa contundencia que lo caracteriza en ataque (la paciencia hacia el Roly es grande, pero ya tiene una lista que entra en un pergamino de goles errados…). Cuando parecía que era un partido que iba a ser tranquilo, Tobio hizo un penal infantil, automáticamente Velázquez se hizo echar de la forma más estúpida, y los planetas se alinearon en contra.
Para lo bueno, destacar la gran labor (nuevamente) del Burrito Martínez (jugada maradoneana en el segundo gol) que demuestra ser el diferente del equipo, junto a Maxi Moralez, el trabajo de Torsiglieri (tiene muchísima confianza en sí mismo en el buen sentido), la vuelta de Papa (se lo notó sin demasiada precisión pero con muchas ganas y sin dolor), el primer tiempo de Cabral y la buena aparición de Silva en el partido, generándose él solo las jugadas de gol y convirtiendo.
Un detalle: poner a Ricky Álvarez como interior derecho no es de las decisiones más inteligentes del Tigre. No se puede jugar con tantos zurdos: Torsiglieri, Papa, Cabral, Álvarez, Velázquez. Y jugar por ambos costados con dos zurdos, más teniendo en cuenta lo que le costó al pibe perfilarse para su pierna más hábil, no fue una buena decisión.
Dale Vélez que no ha pasado nada, ahora a pensar en el martes y el partido ante un equipo que viene golpeado pero que sigue siendo Boca. Paso a paso…





